A-lu-ci-nan-te¡¡ El concierto del año. El famoso Capitán Memo hizo vibrar a los cientos de fanáticos que se dieron cita en el concierto que ofreció ayer en la discoteca Vocé. Aunque fastidió un poco el retrazo de más de media hora, el respetable aguantó estoicamente sólo por escuchar los clásicos de los animes de los ochenta.Definitivamente, ver las imágenes de Festival de los Robots ( a la pobre Afrodita encadenada), “Los Cuatro Fantásticos”, “Mujer Araña”, “El Vengador”, “El Gladiador”, “El Galáctico”, “Flash Gordón”, “La Pequeña Lulú” (mi favorita, una de mis primeras alter ego), “El Rey Arturo”, “Don Quijote”causaron una regresión masiva hacía las tardes de televisión después del cole.
Aunque yo creí que las chicas seríamos las únicas, pero no, los chicos corearon con todas su fuerzas canciones como “La Abeja Maya”, “Marco”, “Heidi”, Candy” y “Ángel”.
Fue tanta la emoción, que la gente no paró de corear el nombre del Capitán (junto a otros como: Memo al Congreso¡¡, Memo, Presidente¡¡, Memo nacionalízate¡¡ U otros más maleados: Memo te amo¡¡ y Memo hazme un hijo¡¡(estos últimos dichos por un patín. Plop)
Que coreáramos su nombre durante algunos minutos -sin parar y con todas nuestras fuerzas- hizo que el Capitán se emocionara y sin palabras, agradeciera al respetable con una reverencia. 
Cuando parecía que ya todo se había terminado y el Capitán Memo se había despedido, el público re-cla-mo como se debe, la canción emblemática de esas épocas: “Capitán Futuro”, lo que hizo que Memo Aguirre regresara al espectáculo y también tocara la tiernísima “Fábulas del Verde Bosque”, para luego llevarnos a pasear por las galaxias junto al que el universo está esperando y a quien siempre acudirá: el Capitán Futuro, Capitán Futuro, enérgico y vivaz…
Las fotos son obra y gracia de Silencio Romero. Quien disfruto tanto como yo ese concierto.

Porque hay Dia del Padre, de la Madre, del Trabajo, de la Mujer Trabajadora, del Orgullo Gay... comenzaremos una campaña a nivel nacional para que a los frikis (que ya somos legión) se nos tome en serio y no nos definan como "niños grandes". Porque tenemos derecho a hacer cola por ver una película durante horas. Porque podamos ir a la juguetería, a comprar en el Corte Inglés cualquier figura de Star Wars o de McFarlein Toys, para que no nos miren raro en el metro por ir leyendo un tebeo de Spiderman...


